Protegemos, desarrollamos y difundimos las tecnologías alternativas para un futuro energético libre, abierto y accesible para todos.
Las tecnologías que podrían cambiar el mundo están confiscadas, patentadas, asfixiadas. Existimos para invertir esta dinámica: proteger la innovación, liberarla y transmitirla.
Como Atlas cargaba el mundo sobre sus hombros, asumimos la responsabilidad colectiva de preservar los descubrimientos que pertenecen a toda la humanidad, no a las corporaciones.
Nuestra asociación es un escudo jurídico, técnico y humano. Un ecosistema donde las ideas más audaces encuentran protección, recursos y comunidad para hacerse realidad.
Los monopolios tecnológicos no son una fatalidad. Resultan de un vacío colectivo que estamos decididos a llenar.
Patentes ofensivas bloquean el acceso a las tecnologías esenciales. Las grandes corporaciones compran y entierran las innovaciones que amenazan sus modelos de negocio.
Los inventores independientes no tienen acceso a los recursos jurídicos para proteger sus descubrimientos frente a los actores institucionales y los grandes grupos.
La puesta en común de recursos, competencias y propiedad intelectual crea una fuerza capaz de resistir la confiscación e innovar a largo plazo.
Cuatro pilares interdependientes que forman un ecosistema completo para la innovación alternativa.
Registramos y gestionamos patentes, marcas y derechos de propiedad intelectual en nombre de la asociación. Un escudo jurídico compartido contra toda apropiación abusiva.
Las tecnologías validadas por nuestros comités se publican bajo licencias libres con su documentación completa. El acceso al conocimiento no debería tener precio.
Talleres prácticos, conferencias y formaciones técnicas. Construimos una red de competencias para garantizar la perdurabilidad de las tecnologías alternativas.
Un comité técnico independiente selecciona y acompaña los proyectos prometedores. Acceso a los recursos, equipos, red y experiencia de la asociación.
Estructura inicial flexible y creíble. Posible evolución hacia el reconocimiento de utilidad pública (RUP) según el crecimiento.
Gobernanza ligera con informes mensuales y voto anual de las orientaciones estratégicas por todos los miembros.
Cuotas de miembros, subvenciones públicas, mecenazgo, ingresos de incubación y licencias tecnológicas para una independencia financiera progresiva.
Inicio en Francia con rápida extensión a Quebec. Una ambición global para retos que trascienden las fronteras nacionales.
Su afiliación no solo financia una asociación: refuerza un escudo colectivo contra la confiscación de la innovación. Juntos somos más fuertes.
Para ser reconocida de utilidad pública, nuestra asociación debe reunir 1000 miembros. Unirse hoy es ayudarnos a superar este hito decisivo: un apoyo de early adopter que cuenta de verdad. Para agradecérselo, los 1000 primeros miembros disfrutan de la tarifa fundadora de por vida: 50 €/año en lugar de 150 €.
Incluso sin afiliarse, puede contribuir directamente a la protección y difusión de las tecnologías que pertenecen a la humanidad.